Viajar disfrutando, viajar descansado y viajar despacio. El slow travel es una tendencia que significa viajar sin prisas y es una filosofía. Se basa en desconectar, bajar el ritmo y disfrutar al máximo de las vacaciones y de la gente que conocemos cuando viajamos.

Es una alternativa que llega para debatir con el turismo masivo. En este concepto de vacaciones los viajes de pulseritas en grandes hoteles, sin conocer a nadie y rodeados de otros turistas con comidas mediocres de bufet se terminó.

El slow travel propone la calidad de los viajes. Europa es la “cuna” del slow travel.  Se basa en la compresión de tradiciones, formas de vida, gastronomía y sus productos. Si nos apuramos, llega para argumentar el gran pilar del turismo sostenible. No obstante, para luchar con el compromiso medioambiental y el resto al medioambiente y concienciación que al final se basan el compromiso de la sostenibilidad.

Paisaje

¿De dónde viene el slow travel? Nació a finales de los 80 en Italia como un contestatario al ritmo de vida acelerado de las ciudades. En principio de asoció a un movimiento en contra de la comida estandarizada de rápido consumo que iba en contra de los valores de la gastronomía local. Derivado de esto nació el slow food, que aboga por la tradición local, los buenos alimentos, y los conocimientos del lugar a través del paladar.

De esta idea gastronómica nace la idea de expandirse hacia una necesidad de bajar el ritmo en otros ámbitos turísticos.

Y, es que a veces pasa, esa sensación de que vienes más agotado de las vacaciones. Esto no debería pasar. El slow travel propone buscar la máxima tranquilidad y comodidad. Viajar viviendo y sintiendo también pueden ser una manera de hablar de slow travel. No es no hacer nada , sino valorar las pequeñas cosas, apreciar el momento, profundizar en los lugares a los cuales nos dirigimos.

Volvemos a tocar el tema de la sostenibilidad y medioambiental, disfrutar del entorno, conocer a las personas que nos rodean, disfrutar del producto km 0 y artesanal, disfrutar más de los compañeros de viaje. Recopilar momentos.

Además, el viajero que decide formar parte del movimiento slow travel es un viajero preocupado por el medioambiente. Preocupado por dejar la menor huella de carbono posible. Una manera de evitar es dejar los vuelos a un lado y viajar en transporte público terrestre. Esto permite disfrutar del viaje y paisaje durante el trayecto entendiendo la geografía de un país, cultivos, vegetación, y formas de vida. Evitando horas perdidas de espera en aeropuertos.

Bretaña Francesa

La clave del slow travel es no temerle al tiempo y darse la oportunidad de tomar un café, sentarse en un parque o visitar un mercado dominguero, tranquilamente. Hay una regla que es no comer en restaurantes de comida rápida. Se deben elegir restaurantes y cafés locales o caseros que sean negocios familiares, muchas veces son una puerta para probar sabores y platos únicos que de otro modo no pueden disfrutarse. Puedes elegir unas cuantas opciones y disfrutarlas al 100% sin prisas y dejar tiempo para la improvisación.

FUENTES:

¿Qué es el slow travel y qué particularidad tiene? – Exoticca Blog

Slow travel: 7 consejos para disfrutarlo – InterMundial

«Slow travel» o cómo viajar sin prisas (travesiasdigital.com)

Marta Carrillo De Lomas. Asesora de Marketing y Coordinadora de Eventos en Futurcan Marketing y Eventos S.L

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