Fase de crecimiento: La evolución del desarrollo turístico en Canarias 1985 – 2000

En este nuevo post de Futurismo Canarias, queremos seguir hablando y profundizando en las fases de la evolución del turismo en Canarias. En el post anterior, les avanzábamos en el anterior post, “Primera fase de la evolución del desarrollo turístico de Canarias como destino”  comprendía los periodos entre los años 1960 – 1985.

Ahora nos adentramos en la segunda de esas fases en la evolución turística de Canarias. Corresponde a la fase de crecimiento del destino y a un cambio significativa en el desarrollo de la oferta.

Turismo de 2º generación (Fase de crecimiento)

futurismo post evolución turismo canarias

Características de la oferta

Ofertas complementarias: Golf, Spa…

Apartamentos de más calidad y apartoteles

Hoteles: 4 y 5 estrellas

Áreas turísticas en Canarias

GC: Maspalomas y Mogán

TFE: Arona y Adeje

FTV: Jandía

LZRT: Playa Blanca

La segunda etapa de desarrollo (1985 – 2000)

A partir de los 80, Canarias vive una segunda fue de explosión de las zonas turísticas. Durante la década de los 80 y del los 90 se produjo un crecimiento espectacular de Canarias como destino turístico.

  • En llegadas de visitantes, pasó de los 5 Millones en 1990 a 10 Millones a partir del 2000.
  • La oferta alojativa de Canarias también sufre un crecimiento exponencial en este periodo. Años 70, tenía 126.000 camas y en 1990 ya llegaban a 364.000 camas turísticas. Actualmente, se estima que un total de 430.000 camas alojativas, sin contar las camas ilegales.

Todo esto es consecuencia del alto ritmo de construcción que hubo en tan corto periodo temporal. Esto ha significado a escala de países, que España sea el quinto país con más plazas hoteleras del mundo.

El turismo de segunda generación se caracterizó por la construcción de apartamentos de mayor nivel, apartoteles y hoteles de cuatro y cinco estrellas. Con estos hoteles comenzó una nueva forma de contratación, basada en el régimen de media pensión, lo que más tarde iba a derivar en el todo incluido. Este tipo de contratación fue un recorte en el gasto turístico complementario en restauración dentro de los destinos turísticos canarios, saliendo beneficiado el negocio hotelero.

En esta etapa, ocurrió un dato destacable en la evolución del número de turistas llegados a Canarias. En relación a la demanda turística que tenía cada isla, fue significativo como Tenerife se fue desmarcando poco a poco de Gran Canaria. Todo ello influenciado por la apuesta de Adeje por la modernización en la promoción y construcción de hoteles de cuatro y cinco estrellas, en este momento, el municipio de Adeje empezó a ser conocida al exterior por “Costa Adeje”. Desde este momento, Costa Adeje apostó por la necesidad de que las grandes compañías hoteleras se instalaran allí para potenciar el producto de hoteles por el que apostaba para su desarrollo turístico.

Sin embargo, Gran Canaria no reaccionó a las nuevas exigencias del mercado y no pudo adaptar los alojamientos, ya que los nuevos establecimientos turísticos fueron suspendidos durante cinco años por el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana y el Cabildo de Gran Canaria ante el desarrollo incontrolado de nuevas camas. En 1988, San Bartolomé de Tirajana decide hacer la primera moratoria suspendiendo las licencias ya que se da el primer aviso de un crecimiento descontrolado de las camas turísticas y grandes masas de suelo modificadas a disposición del sector turístico.

Al comenzar los años 80, se puso en evidencia que la consecuencia de tener cada vez más hoteleras no iba a significar un crecimiento del negocio turístico. Esto significó la reducción de la índices de ocupación y como resultado de eso, la rentabilidad del negocio turístico. El número de turistas seguía aumentando cada año, pero el crecimiento de las camas y la reducción de la estancia media, crearon una disminución de las pernoctaciones.

En los años 90 llegó la Guerra del Golfo, y con ella otra crisis en el turismo, a consecuencia del apalancamiento del negocio turístico por la sucesión económica. Los inversores perdieron fuerza.

La década dorada del turismo en Canarias se vive durante los años 1995 – 2007, y empieza a tomar un papel importante el empresariado turístico local. Hasta este momento sólo había invertido en la construcción de apartamentos y hoteles de medio tamaño, pero decidió hacer grandes inversiones. El empresariado turístico canario comenzó a ser la competencia de las grandes cadenas nacionales que hasta el momento tenía el liderazgo completo en el negocio turístico.

Hay que decir, que de las 240.000 camas hoteleras que hay en Canarias, más del 25% pertenecen a grandes cadenas como Meliá, Barceló, Iberostar, RIU y Grupo NH. Aportan a Canarias su experiencia y gestión y han aprovechado a invertir en el archipiélago por la baja fiscalidad que ha tenido el sector turístico canario: Un IGIC muy bajo en relación al IVA peninsular y la RIC, que les permite reinvertir los beneficios sin tener presión fiscal.

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En el próximo post les ofreceremos la última de las fases de la evolución del turismo en Canarias, encuadradas entre los años 2001 hasta la época actual.

Muchas gracias desde Futurismo Canarias

Un afectuoso saludo 🙂

Fuente: Futurismo Canarias

CANTERO LLEO, M. (2011), “Canarias, ¿Líder turístico?”. Fundación centro de estudios canarios. pp. 330.

MAGDALENO SANTANA, G. (2013), “Análisis de la madurez de las áreas turísticas en un destino: “El caso de Canarias“. Universidad de La Laguna, pp. 54.

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